Del documental tradicional al Webdoc. Un género que resiste.

Nanuk, el esquimal (Flaherty,1922)
    El documental es un género audiovisual que se resiste a morir. Desde Flaherty hasta los producidos más recientemente por la National Film Board, el documental se amolda al ritmo y ojo de su creador y en consecuencia, al contexto al que éste pertenece. Actualmente, aprovecha el matrimonio de la web con la televisión, y de ellos nace, crece y se reproduce el WEBDOC. 

     En este nuevo formato, lo importante de analizar y comprender es cómo un programa de televisión induce a profundizar la información e incluso a participar en la generación de contenido adicional. Aunque el fenómeno también puede darse por la vía contraria, por ejemplo, a través de un contenido producido para la redes sociales, se atrae audiencias a un canal de televisión.  

     El webdoc se presenta como un formato irreverente. El uso de recursos narrativos propios de la era digital es una de sus características más importantes. Si en el documental tradicional ya se podían ‘observar’ gráficos y animaciones, ahora además se pueden tocar, desplegar y consumir en el orden y gusto del ‘prosumidor’. 

La verdad es que nos tenemos que adaptar a los cambios de un modo rápido e imprevisto, porque la definición de documental está realizando una constante metamorfosis hacia algo más amplio y desafiante. 
Arnau Gifreu.     
     
     La narrativa no lineal se engalana, los creadores ya no piensan en estructuras de inicio, desarrollo y fin. De esta manera cada relato se hace único, personal y a diferencia de otros tiempos, el ego del director/creador va en aumento en la misma proporción en que el relato se expande, atrae más colaboradores y tiene más like o retwitt en la red. 

     Webdoc, Docuweb, IDoc, Documental interactivo, la semántica pierde importancia porque lo que llama la atención es el contenido, pero sobre todo su forma, la manera como se abordan las narrativas digitales, en donde el tiempo que el usuario dedica a un tema particular va más allá de los 24, 45 o 90 minutos que la televisión impone. Un formato con grandes potencialidades, que aún en nuestro país no ha sido explotado. 


Out my window (NFB)
     La producción de cualquier documental tradicional genera un montón de materiales producto de la investigación: fotografías, entrevistas y un largo etcétera, que se deben sacrificar porque solo se cuenta con determinada cantidad de minutos para estar al aire. Cuántas veces un realizador debe sacrificar a regañadientes un material porque se desvía un poco del camino, porque eso es como para otra historia o porque el entrevistado se extendió mucho. ¿Por qué no explorar entonces nuevas narrativas y producir contenidos interactivos con mayores capas de profundización? 

     Podría hacer una larga lista de Webdoc interesantes, pero mis favoritos para iniciar el camino son: 

 ¿Conoces alguno para recomendar? ¿qué opinas del webdoc como formato?

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